El gerente de asesoría legal del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Gustavo Solórzano, manifestó que “aproximadamente cuatro mil millones de lempiras deja de percibir el Estado de Honduras en concepto de impuesto por el contrabando”, lo cual evidencia la importancia de contrarrestar este flagelo para mejorar la recaudación fiscal sin aplicar nuevos impuestos a la población.

En ese sentido, se conoció que los principales rubros afectados por el comercio ilícito son: medicina, cigarrillos, bebidas alcohólicas, azúcar, maquillaje, perfumes y ropa. Estos últimos se ven perjudicados por el tema de la falsificación de productos.

Solórzano indicó, que “el comercio ilícito afecta a los negocios locales porque es una competencia desleal”, por otra parte, salta a la opinión pública cuántos hospitales, escuelas y obras de infraestructura se podrían construir debido a la pérdida de impuestos que genera el contrabando, un efecto que debería ser combatido de forma eficiente para evitar la fuga de ingresos.

Cabe destacar, que una buena parte de las empresas en el país sí cumplen los requerimientos ambientales y sanitarios, además de municipales y tributarios que exige la ley, contrario al comercio ilícito que evade por completo los procesos legales.

Por su parte los economistas del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), hicieron un llamado a contrarrestar la evasión, el contrabando y la defraudación aduanera para aumentar la meta de recaudación en este 2021.

El comercio ilícito genera graves problemas para la salud, la economía y la seguridad en todo el mundo. “Cualquier producto que circule y no esté regulado representa un riesgo para los comercios, pero sobre todo un riesgo para la población que los compra”, recalcó Solórzano.

Para el director de la Administración Aduanera de Honduras, Juan José Vides, “la economía del país es afectada por esa inyección de comercio ilícito que provoca una gran cantidad de lucro en las personas que lo están vendiendo”.

“Las personas que venden bien sus acciones se ven afectadas porque es competencia desleal, ya que no pueden competir con una persona que no paga impuesto”, explicó Vides.

Los contrabandistas consiguen vender sus productos a precios inferiores que el resto, convirtiéndose en personas que van en detrimento de la población y la economía de varios países debido a la competencia desleal que realizan.

“Los gobiernos están perdiendo miles de millones en ingresos fiscales, las empresas legítimas están siendo socavadas y los consumidores están expuestos a productos mal elaborados y no regulados”, concluyó Vides.