El Juzgado de Delitos Tributarios ordenó la destrucción de aproximadamente 5 millones de cigarrillos en Tegucigalpa, y más de 1 millón en Choluteca, que fueron ingresados al país mediante el contrabando.

Todos los cigarrillos destruidos venían provenientes de China informaron las autoridades, y eran de las marcas Modern, Gold Star y Ultra Buy.

En Tegucigalpa el cargamento ilegal fue decomisado en la salida a oriente, a la altura de la colonia Villa Nueva, la operación estuvo a cargo de funcionarios del Poder Judicial y la mercancía fue destruida en las instalaciones del Primer Batallón de la Policía Militar. Una acción similar se realizó en el departamento de Choluteca se informó.

El valor monetario de lo decomisado asciende a más de 13 millones de lempiras, alrededor de 3.2 millones dejó de percibir el Estado por concepto de impuestos, ingresos que podrían ser utilizados para solventar las perdidas dejadas por los desastres naturales y la pandemia provocada por el Covid-19.

En la capital se destruyeron 492 cajas de cigarrillos de 50 paquetes que contenían 10 cajetillas con 20 unidades cada una, todos de la marca Modern, autoridades revelaron que es la marca de contrabando con mayor circulación en todo el territorio nacional.

El contrabando y la comercialización ilegal de estas u otras marcas es constitutiva de delito, las penas pueden ir en ascenso dependiendo de los montos que se presenten y el perjuicio que pueden ocasionar al Estado, las mismas pueden ir desde los 3 hasta los 12 años de reclusión.

En 2019, el contrabando de cigarrillos aumentó en 30%, el Estado de Honduras tuvo una perdida aproximada de 329 millones de lempiras por evasión fiscal debido al comercio ilegal de cigarrillos.

Las autoridades a pesar de la emergencia que atraviesa el país tras el paso de los fenómenos naturales Eta e Iota, y la pandemia generada por el Coronavirus, continúan realizando labores encaminadas a combatir el contrabando y crimen organizado.