La pandemia por COVID-19 ha afectado a todos los sectores de la sociedad, dejándolos en total vulnerabilidad y con un reto inminente que representa una tarea ardua en la que se verán involucrados todos los ciudadanos. Entre los temas de mayor relevancia destaca la Seguridad Alimentaria y Nutricional, que de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura se entiende como la “Condición en la cual todas las personas disponen, en forma oportuna y permanente, de acceso a los alimentos que necesitan, en cantidad, calidad y culturalmente aceptables para su adecuado consumo y utilización biológica, garantizándoles su desarrollo humano”.

 JCI-Cámara Junior, como organización juvenil de ciudadanos activos, comprometida con Honduras, y cumpliendo con uno de sus ejes de trabajo; “Salud para los hondureños”, ha dispuesto trabajar en conjunto con la Cruz Roja para desarrollar la Jornada de Donación de Sangre en San Pedro Sula, Tegucigalpa y La Ceiba.

La pandemia por COVID-19 ha afectado enormemente la economía y la salud de la población, dejando en total vulnerabilidad a los sectores estructurales de la sociedad y también una mella impresionante en el factor psicológico, a través de la salud mental de cada individuo que ha sido directa o indirectamente afectada por el coronavirus. El confinamiento se ha presentado como un duro reto que enfrentan las personas en la actualidad, dejando secuelas importantes en la salud mental de cada persona y cambiando por completo su forma de vida.

Cuando alguien se infecta con el virus SARS-CoV-2 que causa la enfermedad del coronavirus COVID-19, puede sentirse de varias maneras distintas. Algunas personas están completamente asintomáticas, mientras que otras presentan síntomas y hay quienes se ponen muy enfermos. Muchos de los que tienen síntomas pueden presentar fiebre, escalofríos, sudores, dolor del cuerpo y un malestar parecido al de la gripe.