Nicol Verenice Aguilar

El coche conectado ofrece multitud de ventajas. Su capacidad para recabar datos está permitiendo a las marcas ofrecer servicios y actualizaciones nunca pensadas en un coche. Sus ventajas son múltiples para conductores y fabricantes.

De hecho, permiten a estos últimos vender un ecosistema propio con el que atrapar nuevos clientes. Un ejemplo: el seguro de Tesla.

Coche conectado. La capacidad de los nuevos vehículos de estar conectados a internet y recabar multitud de datos están siendo aprovechados por las marcas para ofrecer nuevos servicios y actualizaciones que los permitan diferenciarse del resto.

Hace apenas unos días os contamos que Porsche está ofreciendo una importante actualización para su Taycan en el que, incluso, mejora su capacidad de carga y gestión de la batería. Volkswagen lleva tiempo recalcando la importancia de estos sistemas, con una inversión de 3.000 millones de euros hasta 2026, tal y como anunciaron durante la presentación de su familia ID.

Por su seguridad. Aunque buena parte de estos recursos se destinarán a futuros servicios de streaming en el coche o a la suscripción de diversos servicios, como ya hace BMW con los asientos calefactables o Mercedes con el eje trasero direccionable de su EQS SUV, los organismos relacionados con la seguridad también han puesto el ojo en el coche conectado.

La DGT está desarrollando su DGT 3.0, una plataforma que permitirá avisar en tiempo real a sus servicios de un accidente y al resto de conductores. Las luces V-16 permitirán alertar de una avería en la carretera a otros vehículos que circulen por la misma vía y ya se están haciendo pruebas con nuevos conos conectados.

¿Qué haces y por qué? Utilizar los datos para la seguridad de los pasajeros no es algo que únicamente se ha planteado la DGT. Tesla hace algo parecido con sus sistemas de conducción autónoma más avanzados, aunque su programa ha levantado algunos recelos.

Los conductores que están dispuestos a pagar por ello, tienen una beta de estas ayuda a la conducción antes que nadie. A cambio, el coche reporta todos los datos que Tesla considera necesarios para mejorar su conducción autónoma. Es decir, consiguen tener a probadores no profesionales en las calles de Estados Unidos, al tiempo que reciben todo tipo de información.

El poder del dato. Pero Tesla no sólo le saca jugo a los datos que reportan sus particulares beta testers. En Estados Unidos tiene disponible su seguro propio. ¿Eres buen conductor? Vente al seguro de Tesla. Así podrían anunciarlo, por que hay descuentos para los mejores.

Al contrario que otras aseguradoras, en las que se contempla la edad del conductor y hasta el color del coche, Tesla asegura que sus precios se basan única y exclusivamente en el tipo de conducción que realizan sus clientes. Si el coche detecta un mayor número de frenazos o que no se guarda la distancia de seguridad suficiente, el precio del seguro se incrementará.