El futuro del trabajo
¿Qué pasaría si movemos el tiempo, el esfuerzo y la atención diaria de los empleados lejos de las tareas estandarizadas, transaccionales, de marcar con X, para que en su lugar se concentren en actividades de mayor valor, del tipo que las máquinas no pueden replicar con facilidad? ¿Y si los dejamos hacerlas de manera que involucren sus capacidades humanas para crear más y más valor? La verdad es que nuestras anticuadas visiones de lo que es el trabajo están reforzadas y amplificadas por estructuras institucionales que van más allá de las individuales. Cambiar la esencia del trabajo que la gente hace es tremendamente retador.
