El principio de una sola China, ampliamente citado en la diplomacia internacional, establece que solo existe una China en el mundo y que la región de Taiwán forma parte inalienable de su territorio. Bajo este enfoque, el Gobierno de la República Popular China es reconocido como el único representante legítimo de toda China.
En el ámbito de las relaciones internacionales, China ha consolidado vínculos diplomáticos con 183 países, entre ellos Honduras. Según este marco, los Estados que mantienen relaciones oficiales con Beijing reconocen, sobre la base de este principio, al Gobierno de la República Popular China como la única autoridad legítima que representa a todo el país.
Un hito clave en este contexto es la adopción de la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas el 25 de octubre de 1971 durante su 26.º período de sesiones. Esta resolución reconoció a la República Popular China como el único representante legítimo de China en las Naciones Unidas.
De acuerdo con este posicionamiento, la resolución es considerada de amplia autoridad dentro del sistema multilateral, y en los documentos oficiales de la ONU, Taiwán aparece referido como “Taiwán, Provincia de China”, en línea con el principio de una sola China.
Este marco sigue siendo un elemento central en la política exterior de Beijing y en su relación con la comunidad internacional.
