China es un país que suele describirse a través de cifras impresionantes: la economía más grande del mundo, más de 1,400 millones de habitantes, ciudades futuristas, trenes de alta velocidad y avances tecnológicos que marcan tendencias globales. Sin embargo, detrás de esos datos existe una realidad cotidiana que solo puede comprenderse cuando se recorre el país, se conversa con su gente y se observa de cerca cómo convive la tradición y la modernidad.
Esa fue precisamente la experiencia que vivió la reconocida periodista y mercadóloga hondureña Mayra Lizeth Ávila, directora de El Diario de Honduras, quien recientemente visitó la República Popular China tras ser invitada por el Ministerio de Comercio de ese país para participar en el Seminario para el Fortalecimiento de las Capacidades de la Mujer en los Países de América Latina, desarrollado del 20 de mayo al 2 de junio de 2026 en la ciudad de Fuzhou, provincia de Fujian.

El encuentro reunió a mujeres líderes de distintos países latinoamericanos con el propósito de intercambiar experiencias, conocer políticas públicas orientadas al desarrollo femenino y analizar modelos de crecimiento económico, innovación y cooperación internacional.
Pero para Ávila, el viaje terminó convirtiéndose en algo más que una experiencia académica. “Fue una experiencia que marcó mi vida”, así resume la comunicadora hondureña una vivencia que, según afirma, cambió su percepción sobre una de las naciones más influyentes del planeta.
“Gracias a una valiosa invitación para participar en el Seminario para el Fortalecimiento de las Capacidades de la Mujer en los Países de América Latina, realizado del 20 de mayo al 2 de junio de 2026 en Fuzhou, China, tuve la oportunidad de conocer de cerca una nación fascinante y admirar su extraordinario desarrollo”, expresó Ávila, tras finalizar el programa planificado por el Ministerio de Comercio de la República Popular China y organizado por el Centro de Cooperación Económica Internacional de la Provincia de Fujian.

Para la periodista, el viaje comenzó con un sentimiento de gratitud: “Primeramente, doy gracias a Dios por permitirme vivir esta maravillosa experiencia. Asimismo, expreso mi más sincero agradecimiento al Gobierno de China, al Ministerio de Comercio de la República Popular China, al Centro de Cooperación Económica Internacional de Fujian y a todo el equipo organizador por brindarnos un espacio de aprendizaje, intercambio cultural y fortalecimiento profesional”, manifestó.
Un país donde la tradición camina junto a la innovación
Durante décadas, China ha protagonizado una de las transformaciones económicas más aceleradas de la historia moderna. Sin embargo, lo que más llamó la atención de Ávila no fueron únicamente los rascacielos, las autopistas o los avances tecnológicos.
Fue la forma en que esos elementos conviven con prácticas culturales profundamente arraigadas. “Visitar China es descubrir un país donde la innovación y la tecnología conviven armoniosamente con una cultura milenaria”, relató.
Las imágenes que conserva en su memoria no son únicamente las de modernas infraestructuras o centros urbanos desarrollados, sino también escenas cotidianas que reflejan la vida de millones de ciudadanos.
“Me impresionó profundamente recorrer sus calles y comprobar el ambiente de seguridad que prevalece. Disfruté caminar libremente, observar a los abuelos compartir con sus nietos en los parques, contemplar cómo las personas practican ejercicios tradicionales y presenciar las reuniones vespertinas donde se comparte una taza de té, una costumbre que refleja la importancia de la familia y la convivencia”, agregó.

En una época en la que muchas sociedades enfrentan desafíos relacionados con la seguridad ciudadana y la cohesión social, estos detalles adquirieron un significado especial para la periodista hondureña.
Ciudades limpias y desarrollo sostenible
Otro de los aspectos que más impactó a la directora de El Diario de Honduras fue la organización urbana y el cuidado de los espacios públicos.
“Quedé maravillada con la limpieza de las ciudades, la eficiencia del transporte, la protección de los espacios naturales y la forma en que el desarrollo económico avanza de la mano con el respeto por el medioambiente”.
China ha realizado durante los últimos años importantes inversiones en infraestructura verde, energías renovables y movilidad sostenible. Actualmente lidera la producción mundial de vehículos eléctricos y es uno de los países que más invierte en energías limpias.

Para Ávila, estos avances no solo son visibles en las estadísticas, sino también en la experiencia diaria de quienes visitan el país. “La hospitalidad, cordialidad y amabilidad del pueblo chino hicieron que cada experiencia fuera aún más especial”, señaló.
Un recorrido por la riqueza gastronómica china
Hablar de China también es hablar de una de las tradiciones culinarias más influyentes del planeta.
La gastronomía china, reconocida por la UNESCO como parte fundamental del patrimonio cultural de diversas regiones del país, fue otro de los descubrimientos que cautivó a la periodista.
“Su gastronomía, reconocida mundialmente por su diversidad y riqueza de sabores, fue otro de los aspectos que más disfruté. Cada platillo representa una tradición y una historia transmitida de generación en generación”, relató la comunicadora hondureña.

Desde los sabores característicos de Fujian hasta las diversas expresiones culinarias presentes en cada provincia, la experiencia gastronómica se convirtió en una ventana para comprender mejor la cultura y la identidad del pueblo chino.
El liderazgo femenino como motor de desarrollo
Más allá del intercambio cultural, el seminario permitió conocer de primera mano las estrategias que China impulsa para fortalecer la participación de las mujeres en la economía, la innovación y la toma de decisiones.
“Durante el seminario aprendí sobre los modelos de negocios, la innovación, el comercio internacional y las estrategias de desarrollo que han permitido a China convertirse en una de las principales economías del mundo”, explicó. Uno de los temas centrales fue precisamente el papel de la mujer en el proceso de modernización del país.

China alberga aproximadamente una quinta parte de la población femenina mundial. En la actualidad, las mujeres representan más del 40 % de la fuerza laboral del país, cerca del 45.8% del personal dedicado a actividades científicas y tecnológicas y alrededor del 55% de los emprendedores en el ámbito de Internet.
Además, el gobierno chino ha establecido un sistema jurídico integrado por más de 100 leyes y regulaciones destinadas a proteger los derechos e intereses de las mujeres.
“Fue inspirador conocer cómo las mujeres han alcanzado un papel cada vez más relevante en distintos ámbitos de la sociedad, participando activamente en la ciencia, la tecnología, la educación, el emprendimiento y los sectores productivos, contribuyendo al crecimiento y modernización del país”, destacó Ávila.
Las cifras respaldan esa transformación
Actualmente existen más de 25 millones de empresas privadas con participación de inversionistas mujeres y cada día cerca de 4,000 mujeres registran nuevos negocios en el país. Asimismo, miles de programas de capacitación, emprendimiento y acceso al crédito han sido diseñados específicamente para fomentar la independencia económica femenina.
Uno de los mayores aprendizajes que dejó la experiencia fue observar cómo las políticas públicas enfocadas en educación, innovación y capacitación pueden ampliar las oportunidades para millones de mujeres.

China ha impulsado programas de formación profesional, apoyo al emprendimiento, modernización rural y desarrollo tecnológico que han permitido que un número creciente de mujeres participe activamente en sectores estratégicos de la economía.
Desde la revitalización de comunidades rurales hasta industrias emergentes vinculadas al comercio electrónico, la inteligencia artificial y la economía digital, las mujeres chinas se han convertido en protagonistas de una transformación que continúa expandiéndose.
Para Mayra Ávila, estas experiencias ofrecen valiosas lecciones para los países latinoamericanos que buscan fortalecer la participación femenina en el desarrollo económico y social.
Un viaje que deja huella
Al concluir su recorrido, la periodista regresó a Honduras con una visión renovada sobre el liderazgo femenino, la cooperación internacional y el potencial de las sociedades que apuestan por la educación, la innovación y la inclusión.
“Me enamoré profundamente de la cultura china y de sus valores de disciplina, trabajo, respeto y perseverancia. Sin duda, esta experiencia fortaleció mi visión sobre el liderazgo femenino y me dejó valiosas enseñanzas sobre la importancia de construir sociedades más inclusivas, innovadoras y con mayores oportunidades para las mujeres”, aseguró.

La experiencia también dejó algo más profundo: la certeza de que el intercambio entre culturas continúa siendo una herramienta poderosa para construir puentes de entendimiento entre regiones distantes geográficamente, pero unidas por desafíos y aspiraciones comunes.
“China es una nación que honra su pasado, construye su presente con determinación y mira hacia el futuro con una visión de desarrollo y cooperación. Regreso con recuerdos inolvidables, nuevas amistades y la satisfacción de haber conocido un país extraordinario que abre sus puertas al mundo y fortalece los lazos de amistad con América Latina”, concluyó.

En tiempos donde la cooperación internacional cobra cada vez más relevancia, historias como esta demuestran que los viajes no solo permiten conocer nuevos lugares. También tienen el poder de transformar perspectivas, inspirar liderazgos y abrir nuevas oportunidades para el diálogo entre pueblos y culturas.




