La Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) anunció a través de un comunicado oficial que se espera la formación de 40 a 42 tormentas tropicales en las cuencas del Pacífico y el Atlántico durante los meses de septiembre, octubre y noviembre, lo cual podría afectar la economía del país.
La temporada ciclónica en el océano Pacífico, que comenzó el 15 de mayo, se pronostica con la formación de aproximadamente 17 tormentas tropicales, de las cuales siete podrían convertirse en huracanes. En el Atlántico, cuya temporada empieza el 1 de junio, se esperan alrededor de 23 tormentas tropicales, con 11 potenciales huracanes, de los cuales cinco serían "peligrosos". Se prevé que tres de estas tormentas afecten directamente al territorio nacional, y una podría ser particularmente destructiva.
El pronóstico de COPECO señala que la temporada lluviosa de este año está desarrollándose como se había anticipado, influenciada por el Fenómeno de El Niño, que ha resultado en pocas lluvias en la mayor parte del país, salvo en las regiones suroccidental, sur, centro y sectores del oriente, donde han ocurrido chubascos que podrían intensificarse a finales de mayo e inicios de junio.
*Recomendaciones*
Las autoridades hacen un llamado a la población hondureña a fomentar una "cultura de prevención" que incluye la limpieza de los hogares, aseguramiento de techos, mantenimiento de cunetas y tragantes, y la recolección de basura para evitar inundaciones causadas por obstrucciones.
El comunicado también resalta la necesidad de preparación y colaboración de la ciudadanía, recomendando el dragado de grandes ríos como el Choluteca, Nacaome, Goascorán en la zona sur, y los ríos Ulúa, Chamelecón, Aguán, Leán, y Cangrejal en otras áreas, para prevenir inundaciones.
Además, COPECO ha fortalecido los sistemas de alerta temprana para avisar a la población sobre posibles crecidas durante la temporada de ciclones tropicales. Instan a los alcaldes a continuar con el dragado de quebradas, ríos y riachuelos para evitar desbordamientos que puedan causar inundaciones urbanas.
Es fundamental que en los mercados de municipios y ciudades se cumplan las ordenanzas de recolección de basura y desechos sólidos para prevenir inundaciones y la consecuente pérdida de productos de los comerciantes.
