El Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad (HIFU) ha surgido como una opción de tratamiento innovadora para personas que luchan contra el temblor esencial o el Parkinson, especialmente aquellos que no tienen alivio con medicamentos tradicionales. Este procedimiento innovador ha llamado mucho la atención por su naturaleza no invasiva y sus capacidades de targeting precisas, ofreciendo esperanza a pacientes que buscan una gestión efectiva del temblor.

HIFU funciona dirigiendo más de 1,000 haces de ultrasonido a través del cráneo hacia áreas específicas del cerebro que muestran actividad eléctrica anormal. Al converger estas ondas ultrasónicas con extrema precisión, HIFU interrumpe eficazmente los circuitos cerebrales anormales responsables de los temblores esenciales. A diferencia de los enfoques quirúrgicos tradicionales, HIFU se realiza de forma ambulatoria y no requiere anestesia general, minimizando tanto los riesgos procedimentales como el tiempo de recuperación del paciente.

En 2016, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos aprobó HIFU para el tratamiento bilateral del cerebro, ampliando aún más su potencial para aliviar los temblores de manera efectiva. Esta aprobación representa un hito significativo en el campo de la neurocirugía, ofreciendo nuevas posibilidades para personas afectadas por condiciones relacionadas con el temblor. Los pacientes sometidos a tratamiento con HIFU suelen experimentar alivio inmediato del temblor después del procedimiento, mejorando su calidad de vida y restaurando la función en actividades diarias.

“Conforme HIFU sigue ganando impulso como tratamiento preferido para el temblor esencial y la enfermedad de Parkinson, su adopción promete revolucionar la gestión de trastornos del movimiento. La naturaleza no invasiva del procedimiento y su capacidad para ofrecer terapia dirigida con efectos secundarios mínimos lo convierten en una opción prometedora para pacientes que buscan alternativas a medicamentos tradicionales o procedimientos quirúrgicos invasivos. Con avances continuos en tecnología e investigación, HIFU tiene un gran potencial para mejorar resultados y mejorar el bienestar de personas que viven con condiciones relacionadas con el temblor”, explica el Dr. Justin Sporrer, neurocirujano y director de neurocirugía funcional en Miami Neuroscience Institute, parte de Baptist Health Miami.

Además, la versatilidad y las posibles aplicaciones de HIFU van más allá del temblor esencial y la enfermedad de Parkinson. Se están realizando investigaciones para explorar su eficacia en el tratamiento de otras condiciones neurológicas, como el dolor neuropático, la epilepsia y los tumores cerebrales. Esto subraya el potencial transformador de HIFU en la revolución de las intervenciones neuroquirúrgicas y la mejora de los resultados de los pacientes en una amplia gama de trastornos neurológicos. A medida que la investigación y los ensayos clínicos continuos revelan la plena capacidad de HIFU, su papel en la neurocirugía moderna se expande, ofrece esperanzas y posibilidades para pacientes en todo el mundo.