“Me dijeron que a los tres días después de la operación iba sentir mis piernas... ya pasó un año”
Entradilla. Stefany Velásquez (32), acude a la solidaridad de los hondureños, “sentí que la espalda me tronó en tres ocasiones... estábamos moviendo una lavadora”, contó entre lagrimas la joven que urge de una operación extremadamente cara.
Tegucigalpa.- “Estábamos moviendo una lavadora, de repente sentí que la espalda me tronó en tres ocasiones, caí al suelo a no volverme a levantar... mis gritos se escucharon en toda la colonia, esperamos dos horas la ambulancia, ahí todavía sentía mis piernas”, relató Stefany Velásquez (32).
Acostada en una cama de la que no se ha podido levantar en 13 largos meses, Velásquez comenzó su desgarrador relato, “yo esperaba que solo me operaran y después irme a mi casa, pero el doctor me dijo que tenía los nervios aplastados con las vertebras, no podía creer lo que me estaba pasando”.
Madre de cuatro hijos, la joven mujer pierde la batalla con las lagrimas y su voz se quiebra sutilmente al recordar el fatídico día que sintió por última vez sus piernas, “cuando llegué al hospital tenía movimiento, me pasaron de una camilla a otra y otra vez me tronó horrible la espalda, otra fractura, se bloquearon los nervios”.

Incomoda por las llagas que se convierten en ulceras al permanecer en una sola posición Velásquez muestra su tierna sonrisa, pero las lagrimas vuelven aparecer entre sus mejillas pintadas con sus simpáticas pecas “me dijeron que a los tres días después de la operación iba sentir mis piernas”.
La operación pasó, la anestesia también, su primera reacción, tratar de mover sus piernas pero nada, “entré en depresión, ponía todo de mi parte, decía voy a mover un día, estuve un mes en el hospital tratando de mover un dedo, todos los días los doctores me preguntaban si había podido, pero nada”.
Los días transcurrieron y las malas noticias llegaron una tras otra, la fragilidad de su columna que partió en pedazos se debió a un cáncer en la medula osea que atacó sus huesos dejándolos porosos, “como una piedra poma, nunca antes tuve síntomas fuertes hasta ese día que me puse a mover la lavadora y me quebré”.
Encima de eso, en su accidente se le formó un coagulo, supuestamente al drenarlo, la movilidad en la parte inferior del cuerpo volvería, “pasaban todos los días y me decían, ya siente, ya siente y yo nada, ya lo habían drenado”.
Con los terribles diagnósticos la joven hondureña comenzó una batalla contra el cáncer, 24 sesiones de quimioterapia en nueve meses y una pequeña luz en la oscuridad “el cáncer no está avanzando”.
Aferrada a la esperanza, una operación de más de 300 mil lempiras la detiene de sentarse, aliviar el dolor profundo y descansar un poco las llagas en la espalda, “van a reemplazar seis vertebras con tornillos de platina”.
Los dolores que atraviesa a diario Velásquez han ocasionado que convulsione a tal punto que “me han dañado parte del lóbulo frontal izquierdo y ahora problemas en el corazón”.
Confiada en Dios la valiente mujer continúa su lucha, su familia se ha endeudado hasta más no poder, ahora ella recurre al corazón de los hondureños, su numero de cuenta es el 2020067906 o al número de celular 98105987
