Nicol Verenice Aguilar
El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) reveló la segunda parte de un informe relacionado a la mala gestión en la Suplidora Nacional de Productos Básicos (BANASUPRO), en Honduras denunciando las irregularidades en la entrega de los “Bonosupros”.
De acuerdo al ente de sociedad civil, “la ilusoria ofrenda de bonos que nunca se pudieron canjear, ya sea por falta de fondos o por desabastecimiento”, queda plasmada en el nuevo informe investigativo del CNA.
El documento detalla cómo exfuncionarios y políticos “Jugaron con el hambre del pueblo”.
Según la investigación del CNA, la entonces Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social (Sedis), ahora Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), y Banasupro, “una semana antes de las elecciones generales de 2021 firmaron tres convenios de compra por un total de L. 210 millones, con el supuesto fin de beneficiar a familias de los 18 departamentos de Honduras con el programa “Bonosupro”.
Los “Bonosupros” (cupones) fueron valorados por L. 1,000.00, en beneficio de 210 mil hogares que viven en condiciones calamitosas y de vulnerabilidad, pero “el CNA constató que la cantidad de bonos distribuidos a nivel nacional fueron 181,279, de estos 141,279 no podían ser canjeados, y de los 40 mil cupones que sí se podían intercambiar únicamente 10,808 fueron debida y legalmente canjeados a personas de tan solo siete de los 18 departamentos”.
Hubo un restante de 170,471 cupones que no se pudieron canjear, debido a que no había un respaldo monetario.
El informe detalla que se entregaron cupones a activistas políticos de la administración pasada en 6 departamentos donde no existía un centro Banasupro, como es el caso de La Paz y otros cinco sectores más.
El CNA interpuso una denuncia contra los exgerentes generales de Banasupro, Luis Fernando Pinel Sierra (2018-2021) y Merlin Edgardo Cárcamo Baca (2021-2022) por suponerlos responsables a título de autores de la comisión del delito de administración desleal del patrimonio público.
