En su disertación en la Asamblea de la ONU, el mandatario hondureño mostró documentos  oficiales del FBI que comprueban atentados en su contra.
Presentó grabaciones secretas de la DEA que comprueban la falsedad de los testimonios realizados por los narcos.

El sistema de cooperación internacional en la  lucha contra el narcotráfico sería amenazado si Estados Unidos premia a los narcotraficantes por sus falsos testimonios, advirtió este miércoles el presidente Juan Orlando Hernández, durante la 76 Asamblea General de las Naciones Unidas.
El presidente hondureño aseguró que si los criminales reciben beneficios y podrán usar de forma impune los falsos testimonios es como darles armas peligrosas que serán utilizadas en contra de los miembros más efectivos de la alianza contra el crimen transnacional.
Existe el peligro real de que en países de todo el mundo habría una pérdida de la confianza, provocando un colapso de la cooperación, y eso perjudicaría los intereses de todo país que como Honduras está comprometido en la lucha contra el narcotráfico, declaró.
Hernández consideró que, si los falsos testimonios fueran premiados, el sistema de cooperación internacional no será sostenible, porque introduciría una corrupción sistemática en el proceso judicial y significaría una traición a los aliados que arriesgan su vida en esta lucha.


A continuación el discurso íntegro:

Desde 2014 hemos traído ante este foro temas de relevancia como el impacto severo del cambio climático en nuestros países, los bajos precios internacionales del café, el papel del crimen organizado, las maras y pandillas, como desestabilizadores de gobiernos democráticos, y la injusta distribución de las vacunas contra covid-19. Todas nuestras demandas han sido justas.
Hoy el mundo entero se enfrenta a una pandemia que nos ha puesto de rodillas. Covax tuvo  serios problemas al inicio para poder cumplir con la distribución de vacunas a los países miembros, un momento crítico en el cual está de por medio nuestras vidas.
Esto evidenció la importancia que la OMS no debería esperar los problemas para preparar las soluciones, no pueden estar desprevenidos para enfrentar esta o cualquier otra emergencia.
Hoy propongo ante esta Asamblea una transformación del sistema internacional de salud, en especial de la Organización Mundial de la Salud, debido a la inequidad reflejada en la distribución de vacunas contra la covid-19 a los países en vías de desarrollo, que a pesar de tener el dinero disponible, no pudimos acceder a ellas.
Se debe  crear un fondo de emergencia con el aporte de todos los países para garantizar un acceso equitativo y a tiempo de las vacunas o cualquier otro medicamento.
Sin duda alguna, el año 2020 fue catastrófico para Honduras. Además de la pandemia, fuimos golpeados por dos huracanes altamente destructivos: Eta y Iota, destruyeron nuestros cultivos, nuestros aparatos productivos, y nuestra infraestructura vial fue severamente afectada, millares de casas fueron dañadas, y lamentablemente decenas de hondureños perdieron la vida.
De acuerdo a Cepal y  al Banco Central de Honduras, en estudios diferentes pero unidos, las pérdidas estimadas fueron de más de 4.000 millones de dólares, lo cual puede ser poco para los países ricos, pero es mucho para nosotros, es mucho porque equivale al 30 % de nuestro presupuesto nacional anual. Nos dejó más de 445.000 desempleados.
Por ser uno de los países más afectados del mundo con sequías y lluvias destructivas, a pesar de ser una de las naciones que más aportes hace a la conservación del medio ambiente, el 50 % de su territorio es bosque y el 30 % está bajo condición de reservas naturales protegidas, aun así somos de los más afectados por el cambio climático.
En Honduras hemos diseñado un sistema de protección, que consiste en represas multipropósitos para recoger el agua que proviene de lluvias destructivas, agua para consumo humano e impulsar una agricultura inteligente con alta tecnología en riego y mayor producción de alimentos. Complementado esto, con un cambio para hacer la agricultura en menos superficie territorial, mayor productividad y cuidado del bosque.
Los Fondos Verdes para el Clima, ya ustedes lo saben, no llegan como deberían hacerlo, y esto solo puede hacerse con una verdadera voluntad política. Señores, hace tiempo teníamos que actuar y no terminamos de entenderlo, por qué no se actúa.
En México, propuse la creación de un centro de previsión del cambio climático. Lo propongo aquí y lo llevaremos a Glasgow.
Demandamos que los países industrializados cumplan con sus compromisos a través de los Fondos Verdes, que se acabe la burocracia y se atienda la mitigación, adaptación y emergencia de los países que somos afectados.
 
Señoras y señores
En 2014, cuando recibimos el Gobierno, el país era el más violento de la tierra y desigual de la región, la mayoría de las micro, pequeñas y medianas empresas sin acceso al crédito, una infraestructura desatendida por más de medio siglo, la mayor parte de la población sin vivienda y sin esperanza de obtenerla,  y una economía en general desordenada e inestable.
A pocos meses de finalizar nuestra gestión, con gran satisfacción puedo decirles que esa Honduras hoy es otra, a pesar de las graves y catastróficas crisis que hemos podido enfrentar; hoy en día tenemos de las mejores cifras macroeconómicas de la región, gracias al buen manejo de las finanzas.
Instituciones como el Fondo Monetario Internacional y las más importantes calificadoras de riesgo país respaldan la transparencia y el manejo de fondos; el país puede acceder a dinero fresco, a muy bajas tasas de interés y de fácil acceso, beneficiando directamente a la población en general con programas sociales.
Seguimos levantando la más grande infraestructura que ningún otro Gobierno anterior; estamos logrando el sueño de hace 200 años, unir el Pacífico y el Atlántico, así como todas las regiones productivas del país.
Mejoramos y modernizamos nuestros puertos, aeropuertos, ahora el Aeropuerto de Palmerola es el primer paso para la Ciudad Aeropuerto, como lo será el Villeda Morales en San Pedro Sula.
Hoy podemos hablar de un crecimiento significativo de la industria de la maquila en un 70 %; entramos en una nueva era de la industria manufacturera con plantas modernas para producir el filamento sintético.
Ahorramos millones de lempiras al Estado en la construcción del Centro Cívico Gubernamental más moderno de la región y se atiende a la población de manera más eficiente, cercana e integral. Esto es un legado para muchas generaciones futuras.
Lo hemos hecho de forma transparente, trabajando duro como toda nuestra Administración en estos 8 años.
Invertimos y manejamos los recursos del pueblo hondureño con transparencia, durante nuestros ocho años de Gobierno; trabajamos de la mano con Transparencia Internacional en al menos cuatro áreas de Gobierno.
Junto a la OEA creamos la primera Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en la historia de la OEA.
Ahora seguimos trabajando en transparencia y lucha contra la corrupción y el delito con las Naciones Unidas.
Creamos la Secretaría de Transparencia para velar por los intereses del pueblo.
Creamos y fortalecimos organizaciones al servicio de la gente, apoyando la prevención, la protección civil, para cuidar y salvar vidas.
Uno de los sectores de mayor impulso ha sido el turismo, generando más de 274 mil empleos, gracias a que nuestro país tiene un potencial enorme aún por explotar en esta materia.
Apostamos al turismo internacional, ahora recibimos los cruceros más grandes del mundo.
Por primera vez en la historia los más necesitados, los olvidados de Honduras por muchos años, son atendidos con dignidad con el programa social más grande en la historia de nuestro país; Vida Mejor ha atendido a más de 5,7 millones de personas, con más de 41 millones de beneficios, que van desde el mejoramiento de viviendas hasta la construcción completa de casas.
Además de capitalizarlos con capital semilla y créditos blandos y capacitaciones, para que puedan despegar y ser sus propios jefes
Vida Mejor significa dignidad para la Honduras olvidada. Significa justicia social.
De acuerdo a los datos de la Cepal, logramos  bajar, hasta antes de la pandemia, un 7 por ciento los niveles de pobreza del país.
Por este programa se pudo amortiguar la magnitud del impacto de los huracanes y la pandemia, y agilizar el proceso de recuperación.
Los emprendedores son la economía social que en Honduras genera más del 70 % de los empleos en el país, y ahora cuentan con préstamos a tasas muy bajas que impulsan sus negocios.
Asimismo, han recibido un apoyo histórico los productores del campo, con bonos, capacitaciones técnicas y un sistema de Agrocrédito 5.0 anual, un crédito con los mejores plazos y tasas del mercado, nunca antes vistas en la historia de Honduras.
Hemos construido más de 46 mil viviendas, más que sumados todos los gobiernos de los últimos años.
Hoy continuamos la transformación. Tenemos más seguridad, más infraestructura, más apoyo a los emprendedores, al campo, a la vivienda, programas sociales para los antes olvidados. Estamos entregando una mejor Honduras.