El Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) publicó este 8 de Octubre el Reporte Global de Competitividad 2019-2020 en el cual se realiza un comparativo de 141 economías a nivel mundial con respecto a los principales pilares que sustentan su posicionamiento para la generación de desarrollo económico y la atracción de inversiones. El presente documento brinda al lector los principales resultados del informe en el componente de infraestructura, con un especial enfoque en la región CARD. 

En lo referente al componente agregado de infraestructura de transporte (carreteras, puertos, aeropuertos y ferrocarriles), República Dominicana (37) se mantiene como el mejor calificado de la región CARD, seguido por Panamá (48) y El Salvador (86). En los sector de acceso a agua potable, Costa Rica (34) se coloca delante de la región, donde al mismo tiempo países como República Dominicana (107) encuentran en este sector un importante rezago. 

Cabe destacar que Costa Rica (+15) y Panamá (+7) son los países que más avanzaron en el pilar de infraestructura. Costa Rica mejora con especial fuerza en carreteras y puertos (en eficiencia portuaria sube 10 posiciones). Por su parte Panamá registra resultados positivos en cuanto a la evaluación de su red vial (+5). 

 

En el 2014, Costa Rica ocupó el puesto 52; un año después subió al 51, para 2016 cayó al 54 y en el 2017 tuvo un repunte hasta el lugar 47. A partir del 2018 se aplicó un cambio en la metodología del estudio para enfocarlo en la cuarta revolución industrial, con el objetivo de medir cuan preparados están los países para aprovechar los beneficios y enfrentar los retos de este nuevo modelo.

El mundo se enfrenta a la cuarta etapa de desarrollo industrial que se registra en la historia de la humanidad desde la revolución industrial del siglo XVIII en la que se aplicaron los primeros sistemas de automatización en tareas de manufactura como la confección de telas con máquinas.

Este nuevo fenómeno, también llamado revolución 4.0, se desarrolla mediante la integración de tecnologías digitales, inteligencia artificial, robotización y automatización de procesos para hacer más eficientes las tareas de producción y mejorar cada parte de la cadena a partir del uso y el análisis de los datos.

Los factores que influyeron en el desgaste de la capacidad competitiva de la economía costarricense están relacionados con las pocas suscripciones a Internet de fibra óptica y banda ancha fija; el rezago en la capacidad de innovación respecto a los mejores del mundo debido al poco reconocimiento de las instituciones de investigación y publicaciones científicas; y por el bajo nivel de financiamiento para las pymes.

Como puntos en contra en el mercado financiero aparecen una baja disponibilidad de capital de riesgo y un limitado desarrollo de los mercados de capitales.

Ronald Arce, investigador del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (Clacds) de Incae Business School, explicó que en los últimos tres años la puntuación del país en el índice cambió poco; sin embargo, la pérdida de posiciones se debe a que otras naciones se mueven más rápido.

“Nosotros, en Costa Rica, no logramos adaptarnos al ritmo de los cambios”, señaló Arce, en un comunicado.

Las principales brechas de competitividad para Costa Rica se ubicaron en tamaño de los mercados nacionales y extranjeros a los que tienen acceso las empresas, la adopción de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), las limitaciones del mercado financiero, el rol de las instituciones públicas y las condiciones de infraestructura.

En el índice Costa Rica obtuvo una calificación de 62 puntos en el 2019 (62,1 el año anterior) que la ubica por detrás de países como Grecia, Sudáfrica y Turquía, pero por delante de Croacia, Filipinas y Perú.

En el ámbito Latinoamérica, Costa Rica ocupa la quinta posición como el país más competitivo. Los primeros cuatro lugares son para Chile (33 en el ranquin), México (48), Uruguay (54) y Colombia (57).

La Nación envió consultas sobre los resultados del informe a Pilar Garrido, ministra de Planificación y coordinadora del equipo económico del Gobierno, pero todavía no se obtuvo respuesta.

Ranquin mundial

En el Índice de Competitividad Global (ICG) 2019, Singapur le quitó el primer lugar a los Estados Unidos, que en esta oportunidad cayó al segundo puesto. Le siguen Hong Kong, Holanda y Suiza.

Las calificaciones de este ranquin se construyen con base en las estadísticas nacionales de cada país y en los datos publicados por organismos internacionales. También se incluyen los resultados de la Encuesta de Opinión Ejecutiva del Foro Económico Mundial, que se realiza a más de 14.000 empresarios en todo el mundo.