El huracán, el más intenso que se ha formado en el mundo en lo que va de año, alcanzó el máximo en la categoría de Saffir-Simpson, (que llega hasta 5) poco antes de impactar la islas Ábaco, en el noreste del archipiélago.
Pese a tocar tierra, el ciclón continúo intensificándose y la fuerza de sus vientos a las 21:00 GMT del domingo llegaban a los 297 km/h, según el Centro Nacional de Huracanes (CNH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
Dorian se estaba moviendo a una velocidad muy lenta: apenas 7 km/h, lo que implica que sus potenciales daños serán mayores, dado que los fuertes vientos permanecerán sobre los mismos lugares por más tiempo.
Esto, según el CNH, puede conducir a una "destrucción extrema".
Los meteorólogos han señalado que alguna de sus características lo ubican ya entre los más "más intensos y potencialmente catastróficos" desde que se tienen registros.
Y aunque no existe consenso entre los científicos si el rango de peores huracanes debe medirse por en términos de velocidad del viento, tamaño, cantidad de lluvia, consecuencias económicas, presión barométrica o número de personas afectadas o muertas, en términos técnicos, ya Dorian venció a algunas tormentas de otras temporadas.
El más intenso en tiempos modernos en tocar tierra en todo el Atlántico
Desde 1935, un ciclón estableció un récord que nunca más se había roto o empatado...hasta este domingo.
Ocurrió, casualmente, por estas fechas: se le conoce como el huracán del Labor Day (Día del Trabajo, Estados Unidos) por el día el que llegó a ese país.
El ciclón registró la mayor fuerza de sus vientos máximos sostenidos al tocar tierra: 295 km/h y desde entonces pasó a los libros de historia.
