Ciudad de Panamá, fue el escenario para más de 30 organizaciones de pacientes que conforman el Consejo Latinoamericano y del Caribe de Organizaciones de Pacientes Trasplantados y en Situación de Trasplante (CLAYCOP) y la Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión (SLANH) se reunieron en el mes de julio recién pasado en el Foro de Pacientes con Enfermedad Renal y Trasplantes, con el fin de evaluar los desafíos actuales para las personas que viven con nefropatías y trasplantes en Latinoamérica ante la pandemia del Covid-19, así como el abordaje integral que deben tener estos pacientes desde la óptica de la salud pública, las sociedades médicas y asociaciones de pacientes.
De acuerdo con el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, las personas con mayor compromiso inmunitario son aquellas que tienen cáncer en la sangre, quienes reciben quimioterapia, los que tienen un trasplante de órgano sólido como riñón o corazón y toman medicamentos para evitar un rechazo del nuevo órgano, las personas que deben tomar corticosteroides que debilitan su sistema inmunológico a largo plazo, y personas que tienen un sistema inmunitario debilitado debido a una afección de por vida conocida como inmunodeficiencia primaria[1]. Todos estos pacientes podrían enfermar gravemente por Covid-19 o tener un contagio más prolongado, incluso si tienen las vacunas al día, pues tan solo 1 de cada 3 pacientes con un trasplante de órgano alcanza una adecuada respuesta ante las vacunas[2].

“Los pacientes con enfermedad renal han tenido que redoblar los esfuerzos para mantenerse aislados y evitar espacios de socialización, generando un importante impacto emocional en sus vidas, por lo que vemos en este tipo de foros un espacio de educación, sensibilización y co-creación de posibilidades en colaboración de profesionales de la salud y sociedades médicas. Por otro lado, buscamos definir acciones concretas en la región y en cada país para apoyar desde la alianza CLAYCOP-SLANH en la reactivación de los programas de trasplantes en la región, considerando el impacto que ha tenido el Covid-19 en la compra de insumos y atención de pacientes,” comentó Marianella Sierra, presidente de CLAYCOP.
Durante el evento, se brindó información científica, se habló de innovaciones médicas, hitos de salud pública y tendencias en el cuidado de estos pacientes, así como alternativas para prevenir la infección por Covid-19. A nivel mundial aproximadamente el 2% de la población mundial está inmunocomprometida y tiene un mayor riesgo de responder inadecuadamente a una vacuna contra Covid-19 y más del 40 % de las personas hospitalizadas con infecciones asociadas al virus posterior a la vacunación son personas con sistemas inmunológicos debilitados, lo que implica un mayor riesgo de mortalidad hospitalaria en comparación con la población general[3].
“Seguiremos trabajando en conjunto SLANH y CLAYCOP en la generación de espacios educativos que generen impacto en los pacientes, instituciones sanitarias y profesionales de la salud, de manera que podamos mantenernos en constante actualización sobre el impacto del Covid-19, su evolución y el impacto que tiene en los pacientes inmunocomprometidos. Hemos firmado una declaratoria conjunta sobre el impacto de la enfermedad, destacando la clara situación de vulnerabilidad de los pacientes trasplantados y la necesidad de tener opciones de tratamiento disponibles, más allá de las vacunas”, aseguró el Dr. Guillermo Álvarez, presidente de SLANH.
Se estima que después de dos dosis de vacuna contra el Covid-19, solo 1 de cada 3 pacientes con un trasplante de órgano alcanza una adecuada respuesta vacunal. Las personas con cáncer hematológico tienen aproximadamente un 50% menos probabilidades de desarrollar una adecuada respuesta vacunal mientras que los pacientes trasplantados tienen 16 veces menos probabilidad de responder adecuadamente a las vacunas en comparación con una persona con un sistema inmune saludable.[4]
Evidencia de la vida real en más de 664 mil pacientes, reveló que los pacientes con algún grado de compromiso inmunológico, a pesar de tener esquemas vacunales completos. Por ejemplo, 7.1 de cada 1000 pacientes con sistemas inmunes saludables desarrollaban la enfermedad en comparación con 15.7 de cada 1000 pacientes con trasplante de órgano sólido.[5]
