Nicol Verenice Aguilar
La viruela del mono infección de la piel endémica en África, que se propaga con un contacto prolongado fue detectada el 6 de mayo en Reino Unido, se ha propagado por Europa detectándose 13 casos y más de 20 expedientes sospechosos.
“Siete personas se encuentran infectados y se sospecha de 22 casos más que se están investigando”, se confirmó desde la Secretaría de Salud de España.
Al respecto, se llamó a la población a estar alerta por la posibilidad que la infección se propague y se reporten más casos.
La viruela de mono se puede transmitir por contacto y exposición a gotas, es decir, a través de la saliva o excreciones respiratorias, o por contacto con el exudado de la lesión o el material de la costra.
La excreción viral a través de las heces también puede representar otra fuente de exposición. El período de incubación de la viruela del simio suele ser de 6 a 13 días, pero puede oscilar entre 5 y 21 días.
La enfermedad, que no tiene tratamiento, a menudo es autolimitada y los síntomas generalmente se resuelven espontáneamente dentro de los 14 a 21 días. En los seres humanos, los síntomas de la viruela del simio son similares a los síntomas de la viruela, aunque algo más leves.
Entre los síntomas que destacan es que comienzan con fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, escalofríos y agotamiento. La principal diferencia entre los síntomas de la viruela humana y la viruela del simio es que la segunda hace que los ganglios linfáticos se inflamen (linfadenopatía), mientras que la primera no.
Es normal desarrollar una erupción, que a menudo comienza en la cara y luego se extiende a otras partes del cuerpo, particularmente a las manos y los pies. Al poco tiempo, la erupción cambia y pasa por diferentes etapas antes de formar una costra y caer finalmente.
