Aproximadamente un tercio de la mitad de los casos de cáncer se pueden prevenir, según la Organización Mundial de la Salud. El doctor Jon Ebbert, director médico del Centro de Adicción a la Nicotina de Mayo Clinic, dice que nunca es demasiado tarde para hacer cambios en el estilo de vida que puedan disminuir su riesgo de desarrollar cáncer.

La ansiedad se ha convertido en uno de los problemas de salud mental más comunes en el mundo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), millones de personas experimentan síntomas relacionados, que van desde preocupaciones constantes hasta ataques de pánico.

La perimenopausia, etapa de transición antes de la menopausia, puede traer consigo cambios hormonales que afectan el metabolismo, el peso, la energía y el estado de ánimo. Mantener una alimentación equilibrada durante este período es fundamental para minimizar síntomas y proteger la salud ósea y cardiovascular.

Investigadores de Mayo Clinic identificaron una posible nueva forma de monitorear la progresión de los gliomas, uno de los tipos más agresivos de cáncer de cerebro. El estudio de viabilidad sugiere que un análisis de sangre personalizado, adaptado al ADN tumoral de cada paciente, puede ofrecer una forma más rápida y menos invasiva de determinar si el cáncer está avanzando.

La hipertensión arterial se ha consolidado como uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada tres personas adultas vive con esta condición, y la mayoría lo desconoce hasta que aparecen complicaciones graves que ponen en riesgo la vida.

La melatonina es una hormona producida naturalmente por la glándula pineal en el cerebro y juega un papel fundamental en la regulación del ciclo sueño-vigilia. Actúa como un “reloj biológico”, indicando al cuerpo cuándo es hora de descansar, lo que favorece un sueño más profundo y reparador (Cleveland Clinic, 2024).

Los avances científicos en una enfermedad no siempre aclaran el tratamiento de otras enfermedades. Pero esa ha sido la sorprendente trayectoria de un equipo de investigación de Mayo Clinic. Después de identificar una molécula de azúcar que las células cancerosas usan en su superficie para esconderse del sistema inmunológico, los investigadores descubrieron que esta misma molécula podría eventualmente ayudar en el tratamiento de la diabetes tipo 1, anteriormente conocida como diabetes juvenil.