La industria alimentaria está experimentando una transformación significativa, impulsada por cambios en los hábitos de consumo. Hoy en día, los consumidores buscan productos más nutritivos, accesibles y alineados con sus valores, lo que redefine la manera en que eligen y disfrutan de sus alimentos. Este nuevo panorama se caracteriza por una creciente demanda de proteínas, la exploración de sabores innovadores, un consumo más consciente y la reformulación de productos para reducir el azúcar y la sal sin comprometer el sabor ni la calidad.