En un mundo cada vez más globalizado, la navegación en Internet se ha convertido en un hábito cotidiano. Se navega en la red para múltiples finalidades desde obtener información hasta realizar operaciones comerciales. En este contexto, los sitios web falsos también conocidos como sitios de phishing o fraudulentos, presentan la particularidad de camuflarse e imitar en apariencia a los sitios web legítimos, buscando engañar a las personas para que revelen información confidencial, como contraseñas o datos de tarjetas de crédito, haciéndose pasar por una entidad de confianza.