Ha sido en la ciudad de Buenos Aires dónde han decidido probar este nuevo método de detección del Covid-19. A este sistema le han llamado IATos, y consiste en comparar grabaciones de audio de tos entre aquellos que sospechan que pueden estar infectados y aquellos que han sido diagnosticados con Covid-19.

Usando la Inteligencia Artificial, la Secretaría por la Información y Transformación Digital de Buenos Aires ha podido crear un sistema altamente efectivo y que esperan pueda ser útil para las instituciones. Además, lo único que necesitará el usuario es haber contratado una compañía de internet.

En una prueba piloto realizada con 2.687 personas, el sistema indicó que 554 personas podrían ser positivos en Covid-19. A estos, se les realizó la prueba y 436 resultaron positivas. Por tanto, este sistema obtuvo un 86% de efectividad 

La inteligencia artificial consiste en crear una red neuronal basada en algoritmos de aprendizaje automático. En otras palabras, es un sistema capaz de aprender a medida que se usa. Esto es muy importante por que significa que cada vez se va volviendo más precisa, llegando así a alcanzar una mayor efectividad. 

La tecnología de IATos puede representar un antes y un después en la detección de los casos de Covid-19, ya que su uso tiene importantes ventajas:

  • Disminución la saturación en los hospitales
  • Diagnósticos más rápidos y de forma sencilla
  • Reducción de los costes en la detección del Covid-19

Por otro lado, parte del éxito que podría tener este descubrimiento se debe a que WhatsApp es un servicio muy utilizado. Los usuarios fácilmente acceden a esta aplicación gracias a internet, ya sea en casa o fuera de ella. Además, ahora la mayoría de compañías telefónicas ofrecen tarifas muy completas y a bajo precio, por lo que el coste para el usuario es bajo.

Por ahora, ha sido una prueba que se ha llevado a cabo en la ciudad de Buenos Aires, pero los expertos están trabajando en difundir estos resultados con la comunidad científica. El objetivo es que otros países se puedan beneficiar de esta inteligencia artificial y así mejorar la detección del Covid-19.

La importancia de las nuevas tecnologías en la pandemia

Si algo deja claro esta pandemia, es que las nuevas tecnologías están jugando un papel fundamental. Cuando empezó, facilitaron que muchas empresas pudieran seguir funcionando sin riesgo para sus empleados gracias al teletrabajo. También permitieron que fueran posibles las videollamadas con familiares y amigos, haciendo así más llevadera la cuarentena. Y ahora vemos que su función no se limita solo a eso, si no que también pueden ayudar a detectar el Covid-19 y a frenar su contagio.

Cada vez es más imprescindible estar conectado y disponer de las mejores tecnologías de comunicación. Y eso es algo que las compañías como Telmex o AT&T saben. Por eso, cada vez lanzan planes con más prestaciones para los usuarios a un menor precio.

Y es que tener una buena conexión a internet en casa es fundamental para muchos ciudadanos. Ya no solo por ocio, si no porque ahora muchos de ellos trabajan en casa, por lo que su productividad se ve afectada por su conexión a internet. Por eso cada vez más usuarios usan comparadores  para decidir qué paquete de internet contratar y realizan speedtests para comprobar la velocidad del internet que tienen en casa.

Fuente: https://holahorro.mx/blog/audios-whatsapp-detectar-covid-19/

 

Conforme los alimentos se mueven a través del intestino delgado, el agua facilita muchas de las actividades digestivas:

  • Las secreciones más acuosas se envían al intestino delgado desde el revestimiento intestinal, así como del páncreas y el hígado.
  • Las enzimas trabajan para acelerar los procesos químicos y ayudan a preparar la absorción de los productos finales de la digestión: aminoácidos de las proteínas, ácidos grasos de las grasas y moléculas de azúcar individuales de los carbohidratos que consumes.
  • La mayor absorción de nutrientes se lleva a cabo en el intestino delgado, y después los nutrientes digeridos pasan al ambiente acuoso del torrente sanguíneo.

Mientras el proceso digestivo continúa en el intestino grueso, el agua también es muy importante:

  • Las fibras solubles que consumes (de alimentos como la avena, los frijoles y la cebada) se disuelven en agua, lo que les permite hincharse y obtener más volumen.
  • La fibra insoluble que consumes (de alimentos como los granos enteros y la mayoría de los vegetales) tiende a atrapar y atraer el agua, en lugar de absorberla, lo que ayuda a mejorar los movimientos intestinales regulares.
  • El intestino inferior es también el lugar en el que el cuerpo absorbe la mayoría de los minerales que consumes, y el ambiente acuoso ahí facilita su absorción.

No hay duda de que una digestión saludable depende del consumo de la fibra adecuada (aunque los probióticos también son una buena idea). El ejercicio también es importante, al mover los músculos del esqueleto durante el ejercicio, estás estimulando los músculos lisos del tracto digestivo, lo que ayuda a mejorar su equilibrio. Pero no olvides lo más sencillo y básico de todo, asegúrate de consumir suficientes líquidos cada día para que tu sistema funcione correctamente.

 

 

 

Para algunos, un entrenamiento de 30 minutos es perfecto. Otros necesitan una sesión más larga en el gimnasio para lograr sus metas de condición física. Entonces, ¿cómo saber cuánto ejercicio necesitas en realidad? Samantha Clayton, OLY, ISSA-CPT, Vicepresidenta, Rendimiento Deportivo y Educación Física Mundial, Herbalife Nutrition, nos explica. Sigue leyendo para conocer cómo puedes crear un plan de ejercicio personalizado, .

“Soy firme creyente de que no existe una recomendación genérica al hablar de condición física. Todos somos personas con preferencias propias, especialmente cuando se trata de ponerse en forma. Todos tenemos un tipo de cuerpo único (a menos que tengas un gemelo idéntico), y así también tenemos necesidades y metas diferentes”, menciona la experta.

La cantidad de ejercicio que necesitas depende de tu meta general. Lo que puede ser un buen plan de ejercicio semanal para ti puede no serlo para otra persona. Déjame ayudarte a encontrar un plan de nutrición y ejercicio que se adapte a tu horario y a tu nivel actual de condición física.

¿Cuánto ejercicio necesitamos?

Existen diversas fuentes que recomiendan 150 minutos de ejercicio semanal (aproximadamente 30 minutos cinco veces a la semana) para la pérdida de peso y el bienestar general. Esto se clasifica como actividad física de moderada a intensa. Sin embargo, digamos que tu meta es correr una maratón. En este caso, necesitarías entrenar mucho más de 30 minutos diarios. Si tu meta es perder peso o mejorar tu nivel de condición física en general, 30 minutos pueden ser suficientes.

Dedica más tiempo a personalizar tu entrenamiento

Es importante que todos luchemos por alcanzar la mínima cantidad de actividad recomendada. Si lo piensas, 30 minutos es un compromiso de tiempo relativamente corto y una meta alcanzable. Creo que, aunque un entrenamiento de 30 minutos es adecuado para obtener los beneficios de salud asociados con el ejercicio, podrías intentar una rutina más larga.

Esta es la razón: Entre 50 y 60 minutos al día aproximadamente te permitirán enfocarte un poco más en ti mismo(a). Este tiempo adicional puede incluir un calentamiento o un enfriamiento. No necesitas acelerar tu entrenamiento. Tómate un respiro, mantente hidratado, e incluye los suplementos deportivos necesarios para tu plan.

Puedes crear el hábito de llevar un diario de ejercicio.

Tendrás más tiempo de preparar un bocadillo saludable para después del ejercicio. Tu plan de ejercicio semanal no debería ser algo estresante. Es contraproducente tener que apresurarte justo después de tu rutina de ejercicio. Creo que de alguna manera arruina el buen estado de ánimo que puede producir en ti el realizar una actividad física.

Conoce tus límites: Por qué ejercitarte de más puede ser contraproducente. Cuando hablamos del ejercicio, abusar de algo bueno puede arruinarlo. Exagerar tu entrenamiento puede ser tan dañino como no hacer nada. Estas son varias de las razones por las que hacer demasiado ejercicio puede afectarte:

  • El ejercicio excesivo puede detener tus metas de pérdida de peso

Llevar tu rutina al extremo puede ralentizar tu metabolismo, debido a que tu cuerpo intenta preservar su energía, provocando que quemes menos calorías. Además, aumentar el nivel de intensidad sin descansos suficientes puede estimular la liberación de cortisol, una hormona del estrés relacionada con el aumento de peso.

  • Tus músculos necesitan recuperarse

El ejercicio provoca pequeños desgarros en las fibras musculares, y al sanar, los músculos crecen. Sin un periodo necesario para la recuperación y la nutrición adecuada, los músculos no se regenerarán de manera adecuada. Por tanto, debes darte un tiempo para descansar, estirarte y recargar energías, y así lograr que tus músculos se recuperen más rápido.

  • El ejercicio en exceso puede ser malo para tu salud en general

Los casos extremos del exceso de ejercicio pueden resultar en agotamiento, deshidratación, lesiones severas e incluso rabdomiólisis, una situación que se da cuando el tejido muscular se rompe, provocando que las fibras musculares entren al torrente sanguíneo, con el riesgo de dañar el hígado.

¿Cuánto ejercicio es demasiado?

Limitar tu régimen de entrenamiento intenso a 3 o 4 días de la semana, permitiendo uno o dos días de descanso es una gran idea. Necesitas ser consciente y combinar el régimen de ejercicio intenso con una correcta nutrición. Conoce cómo las proteínas, los carbohidratos y las grasas influyen en tu rendimiento deportivo. Solo tú conoces bien tu cuerpo, por eso mi consejo es que siempre pongas atención a cómo se siente. Esfuérzate lo suficiente, pero no al punto del agotamiento.

Crea un plan de ejercicio constante cada semana

El ejercicio ofrece los mejores resultados cuando eres constante con tu rutina. Creo que simplemente debería ser parte de una estrategia de bienestar general para mejorar tu vida. Te invito a mantenerte activo, a llevar un diario para registrar tus minutos, y a cumplir al menos el mínimo de actividad saludable cada semana. Si eres aficionado del ejercicio, asegúrate de tomar un tiempo para recuperarte.

 

Este es mi programa de entrenamiento personal y descanso, para que tengas una idea de cómo planeo mi semana:

Lunes: correr e ir al gimnasio, nivel de intensidad alto

Martes: hacer ciclismo y yoga, nivel de intensidad moderado

Miércoles: entrenar por intervalos con el peso del cuerpo, nivel de intensidad alto

Jueves: día de descanso activo para una caminata divertida o senderismo, nivel de intensidad bajo

Viernes: hacer ciclismo y correr, nivel de intensidad moderado, pero de larga duración

Sábado: día de descanso activo para nadar con la familia, hacer surf de remo, nivel de intensidad bajo

Domingo: descanso

Regularmente ajusto el nivel de intensidad y la duración del entrenamiento para asegurarme de que mi rutina sea divertida y no estresante.

 

 

 

 

 

Ideas para ayudar a tu familia a practicar una dieta nutritiva

El brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) está trastocando la vida de las familias de todo el mundo. A medida que las escuelas y los centros de cuidados infantiles cierran, muchos padres y madres están teniendo que quedarse en casa y hacer malabarismos para cuidar a sus hijos y trabajar a tiempo completo a la vez que atienden otras responsabilidades. Decidir “¿qué hay para cenar?” puede convertirse en otro reto diario.

Para complicar aún más las cosas, el pánico a la hora de comprar y las interrupciones en los sistemas de suministro de alimentos pueden dificultar la tarea de encontrar ciertos alimentos. Además, para mucha gente, el desempleo y la pérdida de ingresos hacen que comprar alimentos suponga una mayor presión económica.
 
Aunque, de manera comprensible, muchos padres y madres están recurriendo a platos preparados y productos procesados para alimentar a su familia de forma rápida y barata, hay alternativas prácticas, asequibles y saludables. Te presentamos cinco formas de alimentar a tus hijos siguiendo una dieta variada y nutritiva que favorecerá su crecimiento y su desarrollo y, a la vez, contribuirá a establecer hábitos de alimentación saludables.

Cinco consejos para una alimentación saludable
 

  1. Sigue tomando fruta y verdura

Comprar, almacenar y cocinar verdura fresca puede ser difícil durante un aislamiento, especialmente cuando se recomienda a los progenitores limitar las salidas del hogar. Sin embargo, en la medida de lo posible, es importante asegurarse de que la dieta de los niños incluya una cantidad suficiente de frutas y verduras.

Siempre que tengas la oportunidad de conseguir productos frescos, hazlo. La fruta y la verdura, además de poder tomarse fresca, también puede congelarse, y conserva gran parte de su sabor y sus nutrientes. Si utilizas verdura fresca para cocinar sopas, caldos u otros platos en grandes cantidades conseguirás que duren más y tendrás distintas opciones para varios días. Además, también puedes congelar estos platos y recalentarlos rápidamente.


  1. Si no encuentras productos frescos, sustitúyelos por alternativas saludables, como los alimentos deshidratados o en conserva.

Los productos frescos son, casi siempre, la mejor opción, pero cuando no están disponibles hay muchas alternativas saludables que puedes almacenar y preparar fácilmente.

Los frijoles y los garbanzos en conserva, que aportan abundantes nutrientes, pueden almacenarse durante meses e incluso años, y puedes incluirlos en tus platos de diversas formas. El pescado azul en conserva, como las sardinas, la caballa y el salmón, son ricos en proteínas, ácidos grasos omega 3 y una variedad de vitaminas y minerales. Puedes utilizarlos en frío, como, por ejemplo, en sándwiches, ensaladas o platos de pasta, o también añadirlos a platos calientes.

Las verduras en conserva, como los tomates, suelen contener menos vitaminas que los productos frescos, pero son una buena alternativa si te cuesta encontrar productos frescos o verduras congeladas.

Los alimentos deshidratados, como los frijoles, las legumbres y los cereales deshidratados, como las lentejas, los guisantes partidos, el arroz, el cuscús o la quinua, también son opciones nutritivas y duraderas que, además, son sabrosas, asequibles y sustanciosas. Los copos de avena cocinados con leche o agua son una opción excelente para el desayuno, y puedes condimentarlos con yogurt, fruta troceada o pasas.


  1. Mantén reservas de aperitivos saludables

Los niños suelen necesitar uno o dos refrigerios a lo largo del día para mantenerse activos. En lugar de darles dulces o aperitivos salados, opta por opciones más saludables como frutos secos, queso, yogur (preferiblemente, sin azúcar), fruta troceada o deshidratada, huevos cocidos u otras opciones saludables disponibles en tu zona. Estos alimentos son nutritivos, sacian más y contribuyen a crear hábitos saludables para toda la vida.
 

  1. Limita los alimentos muy procesados

Aunque no siempre será posible utilizar productos frescos, intenta limitar la cantidad de alimentos muy procesados en tu cesta de la compra. Los platos preparados y los postres y refrigerios envasados suelen tener un alto contenido de grasas saturadas, azúcares y sal. Si compras alimentos procesados, mira la etiqueta e intenta elegir opciones más saludables que contengan una menor cantidad de esas sustancias. Trata de evitar las bebidas azucaradas y, en su lugar, bebe agua abundante. Una buena forma de aportarle más sabor al agua es añadirle frutas o verduras, como limón, lima, rodajas de pepino o frutos rojos.

  1. Haz que cocinar y comer formen una parte importante y divertida de la rutina familiar

Cocinar y comer todos juntos es una forma excelente de crear rutinas saludables, fortalecer los lazos familiares y divertirse. Siempre que sea posible, invita a tus hijos a participar en la preparación de la comida: los más pequeños pueden ayudar a lavar o a organizar los alimentos, mientras que los mayores pueden asumir tareas más complejas y ayudar a poner la mesa.

En la medida de lo posible, intenta ceñirte a horarios fijos para comer en familia. Este tipo de estructuras y rutinas pueden contribuir a reducir la ansiedad de los niños en estas situaciones de estrés.

Recomendaciones para la lactancia materna

La leche materna sigue siendo una excelente opción de alimentación para los niños de entre 6 y 24 meses en adelante. Las mujeres que padecen COVID-19 pueden seguir amamantando a sus hijos si lo desean. No obstante, deben cuidar la higiene respiratoria mientras lo hacen, llevando una mascarilla siempre que puedan, lavándose las manos antes y después de tocar al bebé y limpiando y desinfectando repetidamente las superficies que hayan tocado. Si no se encuentran lo suficientemente bien para amamantar a causa del virus o de otras complicaciones, las madres deben contar con ayuda para alimentar a sus recién nacidos con leche materna de la mejor forma posible.

Consejos de higiene alimentaria durante el brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19)

Si bien es cierto que en la actualidad no hay pruebas que asocien los alimentos o los envases de los alimentos con la transmisión de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), es posible que una persona se infecte al tocar una superficie o un objeto contaminado por el virus y, a continuación, tocarse la cara. Sin embargo, el riesgo es mayor si se mantiene un contacto directo con otras personas al ir a la compra o recibir un pedido a domicilio. Como siempre, la higiene adecuada es importante al manipular alimentos para prevenir cualquier enfermedad que estos puedan producir.

Desecha los envases que no sean necesarios en un contenedor para residuos con tapadera. Algunos envases, como las latas, pueden limpiarse con un desinfectante antes de abrirlos o guardarlos. Inmediatamente después, lávate las manos con agua y jabón durante 20 segundos como mínimo o utiliza un desinfectante de manos que contenga alcohol. 

Lava muy bien con agua corriente los productos no envasados, como la fruta y las verduras.


Consejos generales de higiene alimentaria

  • Lávate las manos insistentemente con agua y jabón durante 20 segundos como mínimo antes de preparar cualquier alimento.
  • Utiliza tablas separadas para cortar carne y pescado crudos.
  • Cocina los alimentos a las temperaturas recomendadas.
  • En la medida de lo posible, mantén los alimentos perecederos refrigerados o congelados, y presta atención a las fechas de caducidad.
  • Intenta reciclar o desechar los residuos y los envases de los alimentos de una manera higiénica y adecuada, evitando acumulaciones de basura que puedan atraer plagas.
  • Lávate las manos con agua y jabón durante 20 segundos como mínimo antes de comer, y asegúrate de que tus hijos hacen lo mismo.
  • Utiliza siempre platos y utensilios limpios.

Fuente : UNICEF

 

Durante toda la pandemia de la COVID-19, a menudo y erróneamente se ha creído que la enfermedad no afecta mucho a los niños y que, de llegar a contraerla, los síntomas serían leves. Sin embargo, la pandemia afecta a los niños de muchas maneras físicas y mentales.

La doctora Nusheen Ameenuddin , pediatra en Mayo Clinic y  Janice Schreier , terapeuta clínica en el Sistema de Salud de Mayo Clinic en La Crosse (Wisconsin), han visto de primera mano cuánto ha pesado la pandemia sobre los niños.

Los niños enferman

Una de las preguntas más frecuentes que padres y madres hacen a la doctora. Ameenuddin es si los niños realmente necesitan vacunarse contra la COVID-19.

«Al responderles, enfatizó que en los dos últimos años y sobre todo en el año pasado, realmente se obtuvo mucha información buena respecto a los efectos de la COVID-19 en los niños y que las vacunas son increíblemente eficaces para prevenir varios efectos secundarios graves », dice la doctora Ameenuddin.

Un efecto secundario, particularmente raro y grave, de la COVID-19 es el síndrome inflamatorio multisistémico  en niños (MIS-C, por sus siglas en inglés). La doctora Ameenuddin comenta que entre los niños que contrajeron el síndrome inflamatorio multisistémico, la mayoría no se había vacunado.

«Aunque un niño enfermo, la vacunación reduce la probabilidad de que esté tan mal que requiera hospitalización o muera, hecho que desgraciadamente ha ocurrido», añade la doctora.

Los problemas de la salud mental van en aumento

Los desafíos que enfrentan los niños en lo referente a la salud mental ya eran un problema, incluso antes de la pandemia. Schreier anota que la COVID-19 solamente exacerbó la situación.

«Se ha observado un aumento tanto en la depresión como en la ansiedad y, por su parte, los trastornos de la alimentación han advertido de una forma nunca antes vista. Solamente en el año 2021, en las salas de emergencia se vio un aumento superior al 30 por ciento de los casos relacionados con la salud mental. Llegan niños aún más enfermos que antes de la pandemia, puesto que presentan grados más altos de pensamientos suicidas, más agresión y autoagresión, tasas mayores de abuso de sustancias adictivas y más trastornos de la alimentación», afirma Schreier.

Según Schreier, durante la pandemia, se ha puesto en peligro a los pilares de una buena salud mental, como son pasar tiempo con amigos, hacer actividad física, tener buena higiene del sueño y mantener una rutina.

Efectos secundarios adversos

Algunos efectos secundarios de la COVID-19 en los niños posiblemente les afecten durante muchos años. «Creo que todavía no nos enteramos del todo acerca de los más de 140 000 niños en los Estados Unidos que han perdido al padre o a la madre debido a la COVID-19. Aunque la gente piensa que esta es una enfermedad de adultos más que de niños, muchos pequeños han quedado huérfanos. Perder al padre o a la madre es una experiencia adversa realmente importante que altera el resto de la vida. Por ello, esta enfermedad también afecta mucho a los niños y lo hace de varias maneras distintas», concluye la doctora Ameenuddin.