El presidente estadounidense, Donald Trump, autorizó el ataque en el que murieron en Bagdad el vicepresidente de las milicias chiíes iraquíes Multitud Popular, Abu Mahdi al Mohandes, y Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución de Irán, informó esta noche el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

"Por orden del presidente, el ejército estadounidense ha tomado medidas defensivas decisivas para proteger al personal estadounidense en el extranjero al matar a Qasem Soleimani", confirmó el Pentágono en un comunicado.

"El general Soleimani estaba desarrollando activamente planes para atacar a los diplomáticos y miembros del servicio estadounidenses en Irak y en toda la región. Él y su fuerza fueron responsables de la muerte de cientos de miembros del servicio de coalición y estadounidenses y de las heridas de miles más. Había orquestado ataques contra bases de la coalición en Irak durante los últimos meses", agrega la declaración.

Sin referirse a lo ocurrido, Trump publicó en su cuenta de Twitter una imagen con la bandera estadounidense.

Abu Mahdi al Mohandes y Qasem Soleimani murieron en un bombardeo estadounidense contra el vehículo en el que viajaban en Bagdad.

En su cuenta oficial de Twitter, la Multitud Popular aseguró que el vehículo fue blanco de un ataque aéreo en la carretera del aeropuerto internacional y dijo que ofrecerá más detalles posteriormente.

Por otra parte, una fuente del aeropuerto de Bagdad confirmó el fallecimiento de Al Mohandes en un ataque que tuvo lugar cerca de esas instalaciones a las afueras de la capital, que dejó dos vehículos VIP calcinados.

Según la fuente, que pidió el anonimato, otras siete personas perecieron, incluidas dos de nacionalidad iraní.

El general Soleimani es el encargado de las operaciones fuera de Irán de los Guardianes de la Revolución y ha estado presente sobre el terreno en Siria y en Irak, supervisando a las milicias respaldadas por Teherán en ambos países árabes.

El presunto bombardeo selectivo tuvo lugar en la madrugada del viernes, después de que las tensiones aumentaran en los pasados días entre Washington y Teherán con el asalto de seguidores de la Multitud Popular a la embajada de EE.UU. en Bagdad el 31 de diciembre, cuando consiguieron irrumpir y quemar una pequeña parte del complejo.

A su vez, ese asalto fue en respuesta a un ataque norteamericano contra posiciones de algunos batallones de las milicias iraquíes en el oeste de Irak el día 29, cuando según la Multitud Popular fallecieron 25 de sus hombres y más de 50 resultaron heridos.

El Pentágono aseguró en ese momento que lanzó "ataques defensivos" contra la agrupación Kata'ib Hizbulá, que opera bajo el paraguas de la Multitud Popular y a la que responsabiliza del lanzamiento de proyectiles y cohetes contra intereses estadounidenses en suelo iraquí.

Este jueves, el jefe del Pentágono, Mark Esper, pidió a Irán que detenga su campaña de provocaciones contra la presencia de Estados Unidos en Oriente Medio y aseguró que su Departamento "tomará acciones preventivas" si se detecta la inminencia de un ataque.

Fuente: agencias


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