El Real Madrid las grandes ocasiones ha vuelto. Los de Solari han demostrado con hechos y goles que están preparados para uno de los tramos más importantes de la temporada. Y ante uno de los rivales más duros como es El Atlético  que no había perdido en casa en esta temporada y que ha sufrido su segunda derrota consecutiva en La Liga Santander.

Solari confió prácticamente en los mismos jugadores que empataron ante el Barcelona en el encuentro de ida de la Copa del Rey disputado este pasado miércoles. Reguilón por Marcelo y Casemiro por Llorente fueron los cambios de un argentino que a base de buenas decisiones se está ganando el derecho a seguir la próxima temporada. Los títulos seguramente marcarán su futuro.

El partido comenzó como se esperaba, con un Atlético intenso presionando la salida de balón del Real Madrid. Los blancos sufrieron los primeros minutos, pero a través de las galopadas del equipo Vinicius se fue soltando y cogiendo peso con el balón. La primera parte tuvo pocas oportunidades claras de gol, pero dejó tres goles. Raro en un equipo de Simeone, que encajó dos. El primero fue de Casemiro, que se aprovechó de que cuatro defensores fueron a por Ramos en un córner para después superar a Oblak con un bonito remate de tijera. Estaba solo el '14' madridista.

Griezmann, como no, el mejor del Atlético, empató en un mano a mano ante Courtois. El gol del galo fue la primera polémica del partido, ya que pudo haber falta en el inicio de la jugada de Correa sobre Vinicius. El argentino siguió con el balón y dejó una preciosa asistencia al '7' rojiblanco, que no estaba en fuera de juego. 

La segunda polémica vino en el gol de Ramos de penalti. Vinicius, un incordio para la defensa atlética, se fue de Giménez y éste le derribó, pero antes de que el brasileño entrase dentro del área. El árbitro pitó penalti y el VAR lo confirmó un minuto después. Ramos, ya todo un experto desde los once metros, batió a un Oblak que estuvo cerca de pararlo. Con el resultado de 1-2 el derbi se fue al descanso.

En la segunda parte, Morata tuvo dos ocasiones para marcar. Primero en un disparo con la zurda que se le fue muy desviado y después en una vaselina que superó a Courtois, pero el VAR lo anuló por fuera de juego. Esta vez sí acertó el videoarbitraje. Hubiera sido un golazo.

Con el paso de los minutos el partido se abroncó con muchas tarjetas (seis en quince  minutos) y poco a poco el equipo de Solari fue controlando el partido ante la desesperación de los atléticos. Bale, que entró por Vinicius antes del minuto 60, remató el choque a poco del final con un disparo cruzado que no pudo parar Oblak. Si el Barcelona pincha este domingo, hay Liga con un Clásico por jugarse.

 


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